El canon de belleza moderna y como afecta a nuestra autoestima a hombres y mujeres

Publicado el 4 de febrero de 2026, 17:31

 

Abrimos las redes sociales, vemos programas en la tele, ojeamos revistas e incluso periódicos y parece que una cosa nos quieren dejar clara:  para ser alguien tienes que tener un cuerpo bien definido, una piel perfecta, rostro simétrico y una juventud eterna. Yo me pregunto ¿Qué impacto real tiene todo esto en cómo nos vemos y nos sentimos? Cada día vemos en las redes hombres y mujeres "perfectos", cuerpos que parecen tallados por los mismos ángeles -como dice la hermana fea en la película de shrek-, la mayoría editados, filtrados o cuidadosamente posados.

Nuestro cerebro, sin darnos cuenta empieza a asumir que esto es lo que debería ser real, lo que es aceptado. Y cuando nos miramos en el espejo, más allá de vernos como somos -perfectos como seres humanos completos-,  empezamos a compararnos con aquellas imágenes que vimos hace un rato en cualquier red social o programa. 

Entonces aparecen  inseguridades: esa chica con  piernas largas sin apenas celulitis, pantorrillas finas y fuertes; tu miras las tuyas en el reflejo del espejo y son todo lo contrario.

O el chico que sale de la ducha con el cuerpo perfecto, afeitado impecable y peinado ideal, mientras tú te miras y no te ves reflejado en ese modelo de hombre "perfecto".

Y empezamos a machacarnos mentalmente, a exigirnos cosas que no son tan importantes, sin darnos cuenta de que en realidad muchas de esas imágenes son fantasía. 

¡¡Ojo!! no estoy en contra de que nos guste cuidarnos. Soy la primera que se cuida todo lo posible, pero lo hago sin exigencias, sin presiones para llegar al cuerpo ideal o al rostro que se supone que es el "perfecto".

Lo hago sabiendo que lo que gano es salud física y mental, lo hago para estar sana por dentro y por fuera que al final es lo bonito y lo que realmente nos hace bellos.

En Belleza y Té creemos en una belleza que se vive, no se perdigue.

Cuidarte no para encajar, sino para sentirte bien. Para regalarte pausas, calma y amor propio. Eso también es belleza.

Quizás la pregunta no sea ¿encajo en el canon de belleza? sino ¿me trato con amor? porque cuando hay bienestar, la belleza aparece sola.